Cómo ser una empresa energéticamente eficiente

Cómo ser una empresa energéticamente eficiente

Consejos para ahorrar energía en tu empresa

Conseguir el ahorro energético dentro del hogar es una tarea importante que, ciertamente, tranquiliza a nuestros bolsillos, pero la realidad es que la mayor parte de nuestro día lo pasamos en nuestro puesto de trabajo. Aquí no se trata solo de ahorrar en la factura de la luz, sino de aprender a hacer un uso más responsable y energéticamente eficiente de los recursos con los que contamos. Gastando mejor nuestra energía, todos salimos ganando.

Son varios los puntos en los que podemos actuar y son diferentes las acciones que tenemos que acometer para conseguir el ahorro pero, sí existe un hilo conductor que los une a todos: la importancia de la formación y la concienciación de la necesidad de ser energéticamente eficientes de todos los trabajadores. Al fin y al cabo, son ellos los que van a tener que aplicar gran parte de estas estrategias. Les tienen que resultar acciones naturales y fáciles de asimilar.

-El gasto en iluminación supone el 50% de la factura de la electricidad en la gran mayoría de las empresas y casi un 10% en las industrias. Reducir este gasto es posible. Por ejemplo, hay que aprovechar al máximo la luz natural con un alumbrado artificial que complemente la luz natural, con lo que se consigue tener las luces apagadas durante un mayor tiempo.

También es recomendable planificar la iluminación zonificando el alumbrado dependiendo de las necesidades de cada labor. Esto lo podemos dividir en varios pasos:

1- Establecer el nivel de iluminación: repartir el alumbrado dependiendo de la cantidad de luz que se necesite para realizar cada tarea variando su intensidad.

2-Elegir los tipos de lámpara que se ajusten a nuestras necesidades, que sean las más rentables y que consuman lo menos posible.

3-Estudiar y determinar la posición y repartimiento de las luminarias para sacar el mayor provecho con el menor gasto.

-Ahorrar energía con los equipos de oficina. Puede que no sea una de las partidas que más incrementa la factura de la luz, pero también es una área con los peores hábitos y más arraigados ¡todo suma! Es importante adquirir costumbres eficientes que, además, después trasladaremos a nuestros hogares. Hay que acostumbrarse a apagar los equipos cuando no se estén usando; elegir los equipos con menos consumo; implantar el uso del correo electrónico y la intranet para prescindir de la fotocopiadora y apagar las impresoras y fotocopiadoras para el fin de semana. Son pequeñas acciones que irán sumando para vivir en una oficina energéticamente eficiente.

-El ahorro en la climatización. Siempre que sea posible, hay que mejorar el aislamiento de ventanas, puertas y fachadas para prevenir la entrada del frío y el calor extremo. Es importante instalar termostatos para regular la temperatura necesaria en cada zona e invertir en equipos eficientes como las calderas de baja temperatura y las de condensación.

Todos estos pasos, unos más sencillos que otros, terminarán por ahorrar un buen sufrimiento tanto al planeta como a nuestros bolsillos, tanto en el de casa como en el de la empresa. Eso sí, como hemos dicho, la pieza más importante es el factor humano. Mantén a todo tu personal concienciado, facilita el acceso a información sobre eficiencia energética y fórmalos. Sin ellos, nada de lo implementado surgirá efecto.

Electroclub
Escrito por Electroclub

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