¿Cómo afecta al bolsillo comprar un coche eléctrico?

El coche eléctrico es una de las mejores herramientas que tenemos como individuos para combatir el cambio climático. Con sus cero emisiones se bajan los niveles de contaminación atmosférica, especialmente altos en los núcleos urbanos.

Hoy en día, hay empresas que ofrecen servicios de alquiler por tiempo usado de coches eléctricos en ciudades como Barcelona o Madrid pero, para aquellos que quieren adquirir un coche eléctrico, el Gobierno ha creado ayudas para su compra. Así hoy hay más de 30000 vehículos eléctricos registrados, una cifra que va en aumento gracias a esas ayudas y a la bajada de precio de estos vehículos.

Las ayudas suponen un descanso para el bolsillo pero, donde más se nota es en el gasto en combustible. Recargar un coche eléctrico siempre será más barato que poner gasolina o diesel. Eso es así incluso en un país como España, en el que la electricidad es más cara que en la mayoría de los países europeos.

Otra partida en la que se nota el ahorro es en el mantenimiento, puesto que cuenta con menos piezas. No necesita cambiar el aceite ni los filtros, ni existe el desgaste del embrague o la rotura de la correa de distribución, ya que son elementos inexistentes en el coche eléctrico. El mantenimiento se centra en el cambio de ruedas y la revisión de la batería, que puede perder capacidad con el paso del tiempo.

En cuanto al seguro, no existen muchas diferencias entre el de un coche tradicional y uno eléctrico pero, dependiendo del lugar en el que se resida, hay ayuntamientos que ofrecen ventajas en el Impuesto Municipal de Circulación.

Asimismo, contar con un coche eléctrico tiene ventajas a la hora de aparcar, ya que ciudades como Barcelona o Madrid, ofrecen zonas de establecimiento gratuitas. Este es el modo que tienen los ayuntamientos para impulsar el uso de vehículos eléctricos.

Eso sí, antes de adquirir un coche eléctrico hay que saber dónde se va a recargar. Actualmente, en España existen muy pocos puntos de recarga eléctrica externos, y las tarifas son más elevadas. A no ser que se tenga uno cerca es mejor no contar con ellos por ahora. Así, lo más recomendable es instalar un punto de recarga en nuestra vivienda o plaza de garaje, puesto que no es necesario pedir premiso a la comunidad, solo hay que avisar. El coste de esta instalación puede ser de entre 500 y 1000€, que pueden estar cubiertos si se obtienen las ayudas del Gobierno.

En definitiva, hacerse con un coche eléctrico es una inversión que, entre las ayudas y lo económico de la recarga y mantenimiento, se recupera en de un modo rápido ¡y limpio!

Electroclub
Escrito por Electroclub

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