Gracias a la eliminación del “impuesto al sol” y al paquete de ayudas y recursos introducido por el Gobierno, cada vez es más sencillo y económico pasarse a la energía fotovoltaica en casas, edificios y pymes

Con la nueva regulación se establecen dos modalidades: con excedentes, con la que se permite inyectar la energía sobrante en la red consiguiendo una compensación económica si se desea, y la modalidad sin excedentes, que cuenta con un sistema que regula la producción para ajustarla al consumo del inmueble.

Para realizar una instalación fotovoltaica se pide el diseño, certificado y ejecución de la instalación, una licencia de obras y la inscripción en el registro autonómico de autoconsumo. Eso sí, si se elige la modalidad con excedentes con compensación monetaria, se exigirán otros requerimientos extra.

En una vivienda individual, se necesita una potencia de 1,5-3 kW, con entre 6 y 12 placas solares para cubrir un tercio del total del consumo, el resto vendrá de la red. Esto supone una inversión de 3000-6000€ amortizable en entre 11 y 13 años y una rentabilidad del 6%.

Asimismo, en potencias inferiores a 15kW solo se requiere estar en suelo urbanizable, no se tiene que pedir permiso de acceso y conexión a la distribuidora y la empresa instaladora solo ha de enviar un boletín a la comunidad autónoma. Esto se aplica a ambas modalidades.

Por otra parte, en edificios de comunidades de vecinos, la instalación se hace compartida. La más básica cubre la demanda de las zonas comunes, pero también es posible incluir el consumo de las viviendas y locales comerciales, e incluso existe una opción flexible en la que se incluye solo a los vecinos que quieran conectarse. En un edificio de 4 plantas, se requerirá una inversión de 5.800€ con las mismas condiciones que las viviendas individuales al no superar las 15kW.

Finalmente, está el caso de las pymes, que pueden superar los 15kW, requiriendo un acceso y conexión a una compañía eléctrica. Aquí, el coste sería de 50.000€ para una planta de 50kW, con el que se puede producir hasta la mitad de la energía necesaria. Con una vida media de más de 20 años, la inversión se amortiza en entre 4 y 6 años. Además, se pueden vender la energía excedente al mercado, recuperando parte de la inversión de una manera precoz.

 

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Escrito por Electroclub

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