Los vehículos eléctricos son un método de transporte que lleva muchos años existiendo y que ahora empieza a estar más presente en nuestras vidas. Esto es así porque existe una necesidad cada vez mayor de aplicar el uso de este tipo de vehículos, ya sean coches, motos, autobuses o patinetes, para evitar los altos niveles de contaminación y la congestión en las ciudades.

Así, vemos que se necesita aplicar políticas y acometer acciones que faciliten el acceso del ciudadano a este tipo de transporte, pero, otras acciones que tenemos que tomar son el aplicar otras modalidades de transporte que, además de no ser contaminantes, ayuden a que moverse a pie sea más seguro y saludable para el peatón. Llega el momento de pensar en la movilidad intermodal y personalizada, conseguir que, al llegar a un lugar, el ciudadano tenga a su disposición un bus o vehículo eléctrico (moto, coche, patinete) que le permita llegar a cualquier destino.

Este tipo de transporte quiere eliminar las esperas y los tediosos transbordos, puesto que siempre tendremos una opción disponible de acuerdo con nuestras necesidades, prisa y dinero.

Lograr la transmodalidad es esencial para conseguir que el uso del coche privado se realice esporádicamente y, para ello, el transporte público debe ser económico, sostenible y, sobre todo, puntual y eficaz. Asimismo, hay que hablar más de los beneficios económicos y medioambientales que proporciona el uso del coche compartido y como destacar la importancia de adquirir coches con un tamaño acorde a nuestras necesidades, para evitar desplazar grandes vehículos en los que solo se mueven una o dos personas, puesto que, a mayor tamaño, mayor contaminación.

Por otra parte, estas medidas no dependen solo de políticas y empresas, requieren un esfuerzo por parte del ciudadano, un esfuerzo de todos nosotros. Tenemos que cambiar nuestras costumbres y modificar nuestra mentalidad, aunque esto sea difícil. Por ejemplo, tenemos que empezar a ver las cosas desde el prisma de la sostenibilidad, puede que el billete de avión a nuestro destino sea un poco más barato que el del tren, pero volar es mucho más contaminante. Nuestras elecciones no afectan solo a nuestro bolsillo, también afectan a nuestra salud y al medio ambiente, aunque cueste ver sus efectos.

Educar, facilitar el acceso a medios sostenibles, aprender a compartir el transporte y conseguir que los medios públicos sean eficientes y abundantes. Estos son los pasos que tenemos que dar como individuos y como sociedad. Debemos exigir a nuestros políticos que nos permitan movernos de un modo eficiente, sostenible y que consiga que moverse por la ciudad sea más sencillo para que se disminuyan tanto las enfermedades causadas por la polución como los efectos nocivos que esta tiene sobre nuestro planeta.

Electroclub
Escrito por Electroclub

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