¡Muy buenos días!

Esta mañana empezábamos el día, y la semana, leyendo un artículo de Philips Lighting en el que explicaban algunos conceptos clave para escoger la iluminación LED más adecuada.

En el post de hoy queremos compartir con vosotros otro artículo del blog de Philips (Tendencias en Iluminación) que publicaron hace dos semanas y que también nos resultó muy interesante y práctico, en el que ofrecen de forma muy gráfica y clara los pasos a seguir, esta vez, para escoger la bombilla LED que mejor cubra nuestras necesidades.

¡Ya no volveréis a dudar!

Debido al vertiginoso desarrollo de la tecnología LED, hoy en día los chips más avanzados no solo están en los sofisticados proyectores, sino también en el elemento más sencillo del mundo de las luminarias: la bombilla. Las bombillas están presentes en todos los hogares y es el elemento de referencia para el consumidor, ya que enciende como mínimo una todos los días de su vida.

Pero no todas las bombillas LED son iguales. Las nuevas bombillas led de Philips no son solo bombillas, sino que son casi una luminaria en sí. Podemos realizar un proyecto de sustitución punto por punto sin problemas, dándole además un extra al cliente, ya que permiten algo que hasta ahora solo podíamos hacer utilizando lentes: elegir el ángulo de apertura en función del efecto deseado. Podemos elegir entre 120, 60, 35 y 15 grados, teniendo el efecto de un flood o un spot sin salir de la bombilla, logrando confort visual y una atmósfera sugerente.

No hay lampara que se haya resistido al LED, pudiendo encontrar todos los casquillos que necesitemos para sustituir al completo las lamparas de un hogar. Pero somos nosotros también los que debemos evolucionar y no pensar en la sustitución como un cambio de lamparas, sino que es nuestra oportunidad para, solamente sustituyendo las bombillas, lograr espacios interesantes en las viviendas.

Otro de los puntos a favor es la temperatura de color. Es aquí donde identificamos perfectamente el desarrollo del producto. Nos ofrecen dos temperaturas de color, 4000° Kelvin y unos maravillosos 2700° K que permiten crear espacios confortables con la temperatura adecuada, desterrando para siempre el mito de que la luz del LED es fría.

En la actualidad, las bombillas hablan de lúmenes como nosotros. En todos los envases aparece la cantidad de lúmenes y su equivalencia en vatios, dándonos la razón en que la cantidad y calidad de luz es más importante que la potencia consumida. Aun así, reducir el consumo de un proyecto hasta un 80% es un factor que termina de convencer al cliente, ya que con solo 11 vatios podemos tener 1055 lúmenes, lo mismo que obteníamos antes con un consumo de 75w. Esto supone que, por cada lampara que sustituimos, dejamos de consumir 65 vatios como mínimo, reduciendo, además de la factura energética, la huella de carbono que dejamos en el planeta.

Como decíamos antes, no es solo una bombilla. Este pequeño elemento nos permite dar una luz adecuada y de calidad a nuestros clientes, a la vez que reducimos nuestro impacto en el terreno medioambiental. Es el gesto más sencillo y económico para llevar la tecnología a todos los hogares, por lo tanto debemos mimar su elección como si de un proyector se tratase. Porque enroscar y desenroscar sí es un juego de niños, pero nuestro confort visual no.

Infográfico Elección Bombilla

Philips_2013

Mariana Barrado
Escrito por Mariana Barrado
Responsable de Marketing de Electroclub

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