El transporte futuro será sostenible y a la carta. Ya lo hemos empezado a ver en nuestras ciudades con las bicicletas, los patinetes eléctricos o las motos y coches eléctricos compartidos.

Poco a poco, gana terreno la peatonalización de los centros urbanos y una mayor presencia de cargadores para vehículos eléctricos, así como de carriles bici que facilitan el cruzar una ciudad sin tener que emitir ni un solo gramo de CO2.

La concienciación social sobre la importancia de no contaminar y de conseguir espacios urbanos más seguros y habitables para los ciudadanos, hace que se estén desarrollando e implantando más modalidades para desplazarse sin gastar ni contaminar. El futuro también pasa por los vehículos compartidos. ¿Cuál es el siguiente paso? Poder elegir el medio de transporte limpio a usar desde una sola aplicación. Llega la intermodalidad.

Ya existen apps como Wondo, donde podemos elegir el tipo de transporte que necesitamos o podemos pagar: podemos mezclar minibús, patinete y eléctrico coche y nos factura lo consumido. La app predice donde va a haber más demanda y actúa en consecuencia.

En cuanto a los coches eléctricos, empresas como Endesa apuestan por esto como el sistema del futuro. Las baterías, el elemento más caro, bajarán 1/3 de su precio en 2021 y esto hará que aumente la demanda. Con este aumento, también se incrementará el número de puntos de recarga y serán económicamente rentables. En 4 años esperan haber instalado un cargador cada 100 km en las autovías españolas.

A pesar de estos datos esperanzadores, existen voces que ponen sobre aviso otros problemas que hay que atender. Hasta ahora las acciones y políticas se han centrado en controlar el daño causado por los problemas del tráfico, pero no estaban destinadas a solucionarlos.

Es decir, no basta con la electrificación de los vehículos, hay que atacar problemas como que el 50% de los propietarios de coche en territorio urbano casi nunca lo usa, pero tienen el privilegio de aparcar en el centro. O, por otra parte, que los coches compartidos sustituyen a 5 coches, pero circulan más, aumentando la congestión. La movilidad sostenible no es solo un coche eléctrico, es un conjunto de medidas simultaneas a repartir entre diferentes agentes.

El futuro para lograr menos emisiones, menos ruidos, una mejor movilidad y centros urbanos pensados para las personas pasa por compartir: usos, costes y espacios. Una cuestión de prioridades y de acuerdos, y esto pasa por compartir conocimientos entre agentes y por poner al ciudadano en el centro de las acciones.

Electroclub
Escrito por Electroclub

Deja un comentario




4 + 4 =