Puntos a tener en cuenta para vivir en una casa autosuficiente

Vivir en una hogar energéticamente autosuficiente es cada vez más realidad y menos ficción. Construir una vivienda autosuficiente sigue siendo más caro que construir una vivienda tradicional, pero la inversión realizada se amortiza en un periodo de entre 5 y 10 años gracias al gran ahorro que supone el estar desconectado de los suministros eléctricos tradicionales. Pero no solo las viviendas de nueva creación pueden ser autosuficientes, también podemos realizar ajustes y adaptaciones en viviendas ya construidas. Se cual sea el caso, tenemos varios puntos a considerar que son igual de válidos para ambas situaciones.

La orientación del edificio. Si vamos a construir una vivienda hay que considerar la orientación de las ventanas, balcones y terrazas para aprovechar al máximo la luz y la calidez del sol en su paso de este a oeste. Estudiando la orientación podremos distribuir de un modo eficiente los espacios del hogar para aprovechar mejor la temperatura natural de la vivienda y satisfacer nuestras necesidades energéticas a lo largo del año. Y si se trata de una vivienda ya construida, se aplica lo mismo, estudiaremos la incidencia del sol y distribuiremos en función de las características que tengamos.

Aislar. Es esencial el aislar térmicamente los interiores y exteriores de la vivienda teniendo en cuenta el uso de que le damos a la misma, el riesgo de condensaciones, la orientación del hogar y las características climatológicas de la zona en la que se ubique. Una casa con ventanas, puertas y fachadas bien aisladas conserva mucho mejor el calor en invierno y el fresco en verano, ayudando a disminuir el gasto energético en climatización.

Usar energías limpias. Energía solar fotovoltaica, solar térmica, geotérmica, eólica, calderas de biomasa, generadores de biocombustible… son muchas las posibilidades y aplicaciones de las energías renovables. Es importante basar la decisión sobre la elección del tipo de energía a emplear en las características climatológicas de la zona, el terreno o ubicación de la vivienda. Y no te olvides de emplear aparatos eléctricos con la máxima calificación energética. Con esto nos aseguramos que usamos solo la cantidad de energía necesaria.

Adquirir buenos hábitos. Una vez se modifica o se construye una vivienda autosuficiente, hay que cambiar nuestros hábitos para aprovechar al máximo sus características. Para ello recomendamos seguir las tres erres de la sostenibilidad: Reducir, Reciclar y Reutilizar.

Teniendo en cuenta nuestro estilo de vida, las posibilidades y características del terreno en el que vamos a construir o las características de la vivienda que queremos modificar y el clima en el que vamos a vivir, no hay nada que pueda impedir la independencia energética de cualquier vivienda en cualquier punto del planeta.

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Escrito por Electroclub

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