¿Qué diferencia el IIoT del IoT?

IoT (Internet of Things) es un término cada vez más utilizado en nuestro día a día, pero también se empieza a escuchar con fuerza en otros sectores como el industrial el término IIoT (Industrial Internet of Things) pero ¿qué diferencias existen entre ambos?

El IIoT está formado por aquellos productos y dispositivos IoT que han sido creados pensando en un uso exclusivamente industrial. Son la primera piedra de la Industria 4.0. Con su uso se busca optimizar la producción gracias a la conexión entre los dispositivos y un centro de datos donde se reciben estadísticas a tiempo real, se realiza un mantenimiento constante y predictivo de la maquinaria y se controlan los procesos de la producción industrial. Es decir, los dispositivos IIoT abarcan más datos, conexiones y cuentan con un funcionamiento más complejo que las soluciones IoT.

Otra de las características es su robustez. Los dispositivos y soluciones IIoT están diseñados para ser resistentes puesto que han de soportar y funcionar bajo condiciones duras e incluso extremas. Por ejemplo, han de poder resistir temperaturas muy altas o muy bajas, ser resistentes a la corrosión y la humedad, ser sumergibles o resistentes al golpes, roces y presión.

Asimismo, los dispositivos IIoT están diseñados para ser escalables. Esto es así porque estas soluciones generan una gran cantidad de datapoints (variables monitorizadas), por lo que necesitan tener capacidad de aumento siempre que sea necesario. Estos datapoints se conectan a un sistema de control industrial que suele estar formado por una aplicación SCADA o similar. También hay algunos dispositivos IIoT que se encargan de realizar una análisis y procesado preliminar de los datos antes de enviarlos. De este modo se intenta no saturar el sistema central. Los dispositivos IoT no son tan escalables ni producen tanta cantidad de datos.

Como hemos comentado antes, los dispositivos IIoT son más robustos y resistentes por los lugares en los que se tienen que instalar. Es por ello que han de contar con baterías de larga duración y han de consumir el mínimo posible de energía. También tienen que contar con una gran autonomía para que el mantenimiento sea el mínimo posible. Esto se logra usando redes de conexión propias de IoT como NB-IoT, con lo que resisten mejor los ciberataques protegiendo la producción industrial en el que se van a usar. En cambio, los dispositivos IoT no están pensados para tanta personalización.

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Escrito por Electroclub

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