Redes de aprendizaje para la eficiencia energética industrial

Uno de los retos más importantes a los que se enfrenta la industria es la transición energética, sobretodo por el alto consumo energético que realizan. La correcta gestión energética puede suponer ahorros importantes que se verán reflejados en la cuenta de resultados.

Afrontar el reto de la eficiencia energética puede suponer un esfuerzo organizativo y estructural que, en ocasiones, no se pone en marcha por no disponer de los conocimientos o el equipo humano necesario. Además, a veces estos proyectos de transición requieren inversión, no solo en medios materiales, sino en humanos lo que puede ser costoso para la empresa.

Las redes de aprendizaje son una metodología colaborativa conducida por líderes o consultores externos, entre empresas o centros de producción de una misma empresa, o entre empresas de un mismo sector o localización territorial. El objetivo común de la colaboración entre estas empresas es reducir costes energéticos. Con este sistema se aprende de los vecinos, se reduce el gasto en consultores y se benefician de la compra conjunta de energía en modo cooperativa.

Existen dos tipos de redes de aprendizaje.

  1. Redes de aprendizaje en eficiencia energética. Estas pueden tratar los problemas desde un punto de vista global o teniendo en cuenta la problemática de un sector en concreto. Buscan desarrollar proyectos de eficiencia energética dentro de las empresas y beneficiarse entre todas de una economía de escala en la toma de decisiones.

  2. Redes de aprendizaje en sistemas de gestión de la energía. Aquí se implantan sistemas de gestión de la energía en las organizaciones, con el objetivo de conseguir la certificación ISO 50001. De este modo, las redes de aprendizaje sustituyen o complementar la creación de un departamento específico para la gestión energética dentro de las empresas.

Poner en marcha una red de aprendizaje requiere de unos pasos que se deben cumplir:

  1. Crear la red. Lo ideal es que esté formada por entre 10 y 15 empresas, aunque se pueden ver resultado con menos integrantes. Aquí se definen los roles y responsabilidades dentro de las empresas y de la misma red. Aquí se firma un convenio de colaboración.

  2. Diagnóstico. Hay que hacer diagnósticos iniciales para definir las metas de ahorro de energía y la línea de base de trabajo, tanto conjunta como individual.

  3. Desarrollo. Se realizan talleres presenciales con los miembros donde se plantean las cuestiones a tratar, se comparten los avances, se realiza el intercambio de experiencias dentro y fuera de los talleres, y se puede buscar acompañamiento técnico y moderación profesional.

  4. Cierre. Este red no debe funcionar continuamente para obtener el máximo partido. Hay que evaluar constantemente la red y realizar una presentación final de resultados. La decisión sobre si la red continua o no, depende de los datos del reporte final. Solo se continuará si no se han cumplido todos los puntos del proyecto.

Electroclub
Escrito por Electroclub

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