¿Tienes contratada la potencia eléctrica adecuada?

Elegir la potencia eléctrica adecuada no solo supone un mayor ahorro en la factura, sino que nos puede ahorrar problemas. Ser eficiente energéticamente no solo es importante para el bolsillo, sino para la sostenibilidad del planeta.

Para saber si se tiene la potencia adecuada, lo primero que hay que hacer es conocer cuál es la que tenemos contratada actualmente. La potencia contratada es la potencia máxima que soporta la vivienda si conectamos todos los aparatos eléctricos a la vez. Para conocerla tenemos que mirar las facturas o el contrato con la compañía eléctrica.

Una vez conocido este dato, tenemos que saber cuál es la potencia que necesitamos. Para ello hay que sumar la potencia de todos los aparatos y electrodomésticos del hogar, grandes y pequeños. El resultado de la suma se tiene que multiplicar por el “factor de simultaneidad”, que es el 0,2 cuando creamos que la utilización de los aparatos será poca, o del 0,3 si se usarán mucho. El resultado es, aproximadamente, la potencia necesaria para el hogar. Lo único que hay que tener en cuenta es que la potencia necesaria no puede ser menor que la del aparato que necesite mayor potencia de la vivienda.

También tenemos que tener en cuenta el tipo de instalación eléctrica que tenga la vivienda: monofásica o trifásica. La monofásica solo tiene una fase y una corriente alterna, consume la energía con una fase cuyo voltaje varía de una misma forma. Si es trifásica, existen 3 corrientes y la potencia será mayor y más constante, necesitando una mayor potencia contratada.

Estandarizar valores para cada tipo de hogares es complicado puesto que cada vivienda es un universo, pero sí podemos tener en cuenta unos cuantos factores como, por ejemplo, los electrodomésticos que hay, las personas que habitan en la vivienda y el tamaño de esta. Es decir, cada casa tiene unas necesidades energéticas diferentes, por lo que dos casas iguales y en la misma ubicación pueden necesitar potencias diferentes.

Una vez hechos los cálculos es el momento de decidir si queremos cambiar de compañía. Para cambiar solo tenemos que comunicar al nuevo comercializador nuestro deseo de contratar el suministro con ellos. Una vez firmado el nuevo contrato, será la nueva compañía la que se encargue de absolutamente todos los trámites que requiere el cambio.

Es importante valorar bien qué ventajas aportará la nueva compañía, las condiciones de prestación de servicio, las modalidades de pago, etc. Por otra parte, y a no ser que se tenga firmado algún contrato de permanencia, cambiar de compañía es completamente gratuito. Eso sí, hay que resaltar que, si no se quiere cambiar de compañía, pero sí de potencia contratada, esto sí supone un coste para el consumidor.

Electroclub
Escrito por Electroclub

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